0-Silvia-CalvoEntrevista a Sílvia Calvó Armengol, Ministra de Medio Ambiente, Agricultura y Sostenibilidad de Andorra.

El pasado 30 de marzo en Andorra se celebró por primera vez el Día mundial de la meteorología. A través de este acto se reconoció el mérito de las personas e instituciones que han aportado conocimiento sobre meteorología en Andorra y se anunció la creación de una red de observadores meteorológicos voluntarios. ¿Qué importancia le da Andorra a la participación ciudadana en el estudio científico de la evolución del clima y sus impactos?

Gracias a la participación ciudadana en la observación sistemática del entorno, Andorra dispone de series históricas de datos climáticos antes de que la modernización del país permitiera establecer los primeros registros permanentes de temperatura y precipitaciones en 1934.
Una muestra de esta participación son los registros pluviométricos de que disponemos desde el año 1896 por parte del apotecario de las Valls de Andorra (Sr. Antoni Dallerès Armengol), o bien la serie pluviométrica desde el año 1909, realizada por el señor Lluís Molné Salinas. Desde el año 1983, Actualmente y durante la temporada de invierno, desde el año 1983 existen observadores nivometeorológicos a todas las estaciones de esquí del país.
Estas observaciones por parte de la ciudadanía fueron el inicio de la meteorología en Andorra y han estado de vital importancia para el estudio de la climatología en el país. Como reconocimiento de la participación ciudadana que actualmente existe hay en la obtención de datos meteorológicos, este año 2017 hemos creado la Red de Observadores Meteorológicos Voluntarios, a la qué cual se adhieren las personas que actualmente están obteniendo información en lo referente a las condiciones meteorológicas de la atmósfera.
Por lo tanto, por parte del Ministerio es importante mantener esta participación ciudadana y el interés de las personas por las cuestiones relacionadas con la meteorología.

Uno de los papeles del OPCC es promover esta generación de conocimiento científico y divulgarla para desarrollar y seleccionar las medidas de adaptación más eficaces para limitar los impactos del cambio climático. ¿Cómo cree que este conocimiento científico se debe trasladar a la sociedad y en concreto a los gestores tanto públicos como privados?

Las herramientas divulgativas que existen en la actualidad nos permiten llegar fácilmente a los diferentes sectores de la sociedad, tanto públicos como privados. Hay que velar porque la información que se envía sea válida y de utilidad para la toma de decisiones.
Anualmente mi Ministerio publica los indicadores ambientales en los que recogemos los datos de temperatura, precipitaciones y caída de nieve. También tenemos unos boletines climáticos mensuales y estacionales disponibles en formato digital. Nos consta que estas informaciones generan interés cerca de la población y son consultadas con frecuencia.
Por lo tanto, en este ámbito, como en la mayoría de temáticas que afectan temas medioambientales, nos esforzamos para divulgar de manera periódica y entendedora la máxima información disponible para así sensibilizar a la población sobre estas temáticas.

En 2015 se lanzó el proceso de adaptación de Andorra al cambio climático. ¿En qué situación se encuentra actualmente?

El Proceso Participativo de Adaptación de Andorra al Cambio Climático (PAACC) permitió identificar un conjunto de 94 medidas de adaptación que se reagruparon en 43 medidas clasificadas y aplicables a varios sectores económicos del país, para facilitar posteriormente el establecimiento de una estrategia de adaptación al cambio climático.

Las medidas de adaptación son principalmente medidas de planificación referentes a los sectores de la energía, la gestión de los recursos hídricos, el turismo, la movilidad y los riesgos naturales. En segundo lugar, las principales actuaciones propuestas son de cariz más operacional, especialmente para los sectores de la agricultura y la ganadería, la salud pública y la energía.

A fecha de hoy algunas de estas medidas de adaptación se han realizado o puesto en funcionamiento. Se  destacan en el sector de la agricultura y la ganadería la potenciación de la ecoturismo de montaña  de forma que el sector primario sea menos vulnerable, así como  el establecimiento de la etiqueta de calidad y la promoción y la venta de productos nacionales con el Sello Oficial “Producto Agrícola de Andorra”, el cual permite una diferenciación de los productos de la tierra y de proximidad. En el sector energético, estamos trabajando en el Plan sectorial de infraestructuras energéticas, con el objetivo de diversificar las fuentes de energía renovables y el fortalecimiento de la soberanía energética.

Durante la última Cumbre Mundial del Clima, COP22 en Marrakech, el Gobierno de Andorra organizó un evento sobre el impacto del cambio climático en zonas de montaña, al que invitó al Observatorio. ¿Cuál cree que es la estrategia para unir esfuerzos en la visibilidad de los territorios de montaña y su vulnerabilidad frente al cambio climático?

Andorra es un país que se sitúa en su totalidad en zona de montaña y por lo tanto las problemáticas montañosas están son al corazón de todas nuestras políticas. La estrategia para hacer más visibles los territorios de montaña pasa por difundir entre la sociedad la importancia de las montañas y de su extraordinaria importancia relevancia en la aportación de bienes y servicios, no sólo a los residentes en estas regiones sino también al resto de ciudadanos que se encuentran más abajo en las llanuras. Ejemplos de los servicios de estas regiones son la regulación de los recursos hídricos y el mantenimiento de una buena calidad del agua, las alcantarillas y las reservas de carbono que generan sus bosques y otros ecosistemas vegetales que permiten una lucha contra el cambio climático y también una excelente calidad del aire, así como los hábitats naturales preservados que permiten mantener una gran biodiversidad. Esta misma biodiversidad que es también fuente de bienes y servicios indispensables. Además,  tenemos que sumar la importancia ética y estética de las zonas de montaña como espacios de calma e inspiración, de ocio y de prácticas deportivas que permiten a los hombres lograr hitos y superaciones personales.

Hay que difundir que las montañas de todo el mundo son especialmente sensibles a los efectos del cambio climático y que los datos disponibles en la actualidad muestran que los efectos del cambio climático están sucediendo más rápidamente y de forma más extrema en las regiones de montaña, hecho que pone en peligro, por el hecho de su rapidez, buena parte del que hemos comentado anteriormente.

Para acabar, ¿cómo imagina el futuro del OPCC?

El OPCC tiene que ser un organismo de referencia de los conocimientos sobre los efectos del cambio climático y las acciones necesarias para adaptarse en los Pirineos, que tenga en cuenta las características específicas de cada región o país del macizo. El conocimiento que el OPCC pueda recoger y difundir tiene un gran valor añadido por el hecho de ser fruto del trabajo en red y del intercambio de las acciones y sus resultados realizados a lo largo de los años.

Por este motivo, hablando de clima no se puede entender el OPCC si no es en el largo plazo y en la duración, manteniendo siempre este espíritu de cooperación e intercambio en toda la geografía de los Pirineos.
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