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Los Pirineos pierden 3 días de helada y ganan 4,9 de verano cada década

Los Pirineos pierden 3 días de helada y ganan 4,9 de verano cada década

Jaca, 15 de marzo de 2026. Un estudio liderado por el Servei Meteorològic de
Catalunya (METEOCAT) en colaboración con diferentes entidades, y vinculado al
proyecto LIFE Pyrenees4Clima del Observatorio Pirenaico del Cambio Climático (OPCC), analiza los Pirineos desde una visión
transfronteriza y confirma que la temperatura del aire sigue aumentando a
medida que pasan los años. Concretamente, la región ha perdido tres días de
helada por década (temperatura mínima bajo 0ºC) y ha ganado 4,9 días de verano
por década (días con temperatura máxima superior a los 25 ºC). Esto supone que
los Pirineos tienen ahora 20 días menos de helada que en el año 1959 y 32 días
más de verano en el mismo período. Del mismo modo, aumenta la duración de
las rachas cálidas (días consecutivos con una temperatura máxima extremamente
elevada) y disminuye la duración de las rachas frías (días consecutivos con una
temperatura mínima extremamente baja). “Actualizamos y analizamos cada año
unos indicadores climáticos concretos, dibujándose una clara tendencia hacia un
clima pirenaico más cálido en todo su conjunto y, en su vertiente sur, más
seco”, declara Jordi Cunillera, responsable del equipo de cambio climático del
Meteocat.

Por otra parte, este aumento de la temperatura del aire ha implicado también un
aumento de la temperatura del agua de los lagos pirenaicos. Por ejemplo, en el Ibón
de Marboré (Pirineo aragonés), la temperatura del agua superficial (hasta los 5 m
de profundidad) ha aumentado casi medio grado durante los últimos 10 años.
“Estamos ante un aumento de las olas de calor lacustres y una reducción del
período durante el cual los lagos están cubiertos de hielo, con cambios en la
columna de agua que pueden provocar episodios de anoxia, como ya pasó en
Marboré en invierno del 2023-2024, situación que altera gravemente los
ecosistemas”, explica Blas Valero, investigador del IPE-CSIC, que ha participado
en el análisis.

Hollín de incendios

El estudio también analiza la evolución de los aerosoles y revela que la presencia
de polvo sahariano y hollín de los incendios va en aumento. Las mediciones, que
se toman en el campo de experimentación de la AEMET en Formigal-Sarrios,
registraron durante 2025 un pico de deposiciones de hollín de más de 5.000
ng/m3, asociado a los megaincendios de Castilla-León y Galicia del verano
pasado. Estos datos evidencian la capacidad de las partículas para viajar grandes
recorridos y su depósito posterior en los Pirineos y que en años anteriores también
se detectaron a raíz de los incendios en Canadá. “Estos valores obtenidos reflejan
que estamos delante de un impacto creciente de los incendios forestales y del
transporte atmosférico de contaminantes”, indica Jorge Pey, también investigador
del IPE-CSIC. En cuanto al polvo sahariano, este llega a los Pirineos durante todo
el año con episodios puntuales de hasta 20 g/m2 de deposición. Aunque en
pequeñas dosis fertiliza los ecosistemas terrestres y acuáticos, es letal para la
duración de la nieve y el hielo en las montañas, ya que altera el albedo de las
superficies con nieve y hielo provocando la absorción de energía en lugar de la
reflexión.

Análisis anual
Este estudio se presenta en formato Boletín y consiste en un análisis de los
principales indicadores climáticos de los Pirineos para avaluar su evolución. Los
resultados se publican anualmente en el Boletín de Indicadores de Cambio
Climático de los Pirineos (BICCPIR). Esta compilación y análisis forma parte de la
información clave de apoyo al proceso de adaptación en los Pirineos en el marco del proyecto LIFE
Pyrenees4Clima. Este proyecto está coordinado por el Observatorio Pirenaico de
Cambio Climático (OPCC), iniciativa transfronteriza de la Comunidad de Trabajo de
los Pirineos (CTP). Respecto a los datos, se basan en el análisis de 12 series de
temperatura y 26 series de precipitación, distribuidas por toda la cordillera y que
representan el clima de todo el macizo. Todas las series cubren el período 1959
2024 y el período referencia para el cálculo de las anomalías es 1961-1990,
excepto en el caso de los estudios referentes a la nieve, que son series más
recientes.

Los contenidos y el diseño del boletín BICCPIR han sido elaborados por el Servei
Meteorològic de Catalunya (Meteocat), que es socio del proyecto LIFE
Pyrenees4Clima, y responsable del grupo de trabajo CLIMA, y cuenta con la
contribución de datos de MéteoFrance, Servei Meteorològic d’Andorra, AEMET, IPE
CSIC, la Agencia Vasca de Meteorología (Euskalmet) y el propio Meteocat.

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