Bosques
Bosque pirenaico. Fuente: Forespir
El calentamiento global y los cambios en los usos del suelo están modificando la diversidad y la distribución de muchas comunidades vegetales y especies forestales en los Pirineos.
La combinación del cambio climático y del abandono progresivo de las actividades agropastorales en montaña está alterando la composición y estructura de los bosques pirenaicos. Sin embargo, existe una fuerte variabilidad espacial y temporal en estos procesos y los cambios no siempre siguen patrones bien definidos.
● En los últimos 50 años en la vertiente sur de los Pirineos se ha observado un desplazamiento en altura del límite del bosque de 35 metros, es decir, algo más de medio metro por año.
● El abandono de los pastos de alta montaña en combinación con el calentamiento global está provocando que la cobertura arbolada recolonice las zonas de pasto abandonadas.
El cambio climático puede tener efectos en la productividad de los bosques y en su capacidad para fijar el CO2 atmosférico a través de la fotosíntesis.
El aumento de las temperaturas medias y de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera tiene un efecto fertilizante en los árboles. En las zonas de los Pirineos donde la disponibilidad de agua sea suficiente, la productividad de los bosques podría aumentar como consecuencia del cambio climático. Sin embargo, es probable que el mayor número de olas de calor y sequías previstas para las próximas décadas limite la disponibilidad de agua en el suelo, reduciendo tanto la productividad como el estado de salud de muchos bosques pirenaicos. El aumento de los fenómenos extremos (tormentas, incendios) y la mayor prevalencia de plagas podrían influir negativamente en la capacidad de los bosques para actuar como sumidero de carbono.
● Si el estado de salud de los bosques empeora, su crecimiento se reduce y como consecuencia también su capacidad para secuestrar CO2 atmosférico y contribuir a la mitigación del cambio climático.
● La gestión forestal y el sector maderero juegan un papel fundamental en la atenuación de los efectos del cambio climático, puesto que ayudan a mejorar el estado de salud de los bosques aumentando así su resiliencia al cambio climático.
Alteración de las condiciones de salud de los bosques y posible desequilibrio con las comunidades de agentes patógenos.
Los eventos climáticos extremos como las sequías, lluvias extremas y olas de calor influyen en el estado de salud de los bosques. Además hay que sumar el efecto de los agentes patógenos sobre estas masas forestales, teniendo en cuenta que están llegando y se prevé que lleguen nuevas plagas de especies exóticas.
● En los últimos 20 años se ha detectado un aumento de la pérdida de hojas y mortalidad de las ramas en la parte superior de las copas de los árboles de los Pirineos.
● También se ha observado una mayor incidencia de plagas en los bosques coincidiendo con los años en los que las sequías, olas de calor y precipitaciones extremas han sido más persistentes.
● Con la llegada de plagas exóticas se prevé que puedan aparecer nuevas enfermedades con efectos potencialmente negativos en la salud de los bosques pirenaicos.
El cambio climático podría influir sobre la capacidad de los bosques para protegernos de algunos riegos naturales típicos de las zonas de montaña.
En las zonas montañosas los bosques desempeñan un papel fundamental, dado que a menudo favorecen la protección de la población e infraestructuras frente a los riesgos naturales, como avenidas, desprendimientos
o avalanchas. Este papel podría verse afectado por los efectos del cambio climático en las masas forestales.
● Los cambios en la composición y estructura de los bosques inducidos por el cambio climático influyen en la capacidad de estos para reducir el impacto de algunos riesgos naturales.
● Las sequías y olas de calor, junto a la expansión de algunas plagas forestales, pueden influir en el estado de salud de los bosques, reduciendo su capacidad para protegernos frente a los riesgos naturales acentuados por el cambio climático.
El cambio climático podría incrementar el número e intensidad de los incendios forestales en los Pirineos.
El incremento de la temperatura y sobre todo la mayor duración e intensidad de las sequías podrían
derivar en un aumento del riesgo de que ocurran grandes incendios en los Pirineos.
● El mayor número de años con alta frecuencia de olas de calor y sequías podría aumentar la frecuencia de años con alto riesgo de incendios, sobre todo en verano y otoño.
● Dada la mayor cantidad de combustible disponible en los bosques (más madera seca), los incendios podrían ser más intensos.
Recomendaciones
Mejorar los conocimientos a escala pirenaica de los efectos e impactos del cambio climático en los bosques (en particular los más vulnerables a medio y corto plazo) y los procesos de adaptación (naturales o antrópicos).
Mantener y desarrollar actividades agrícolas, pastorales y silvícolas en las zonas de montaña para garantizar una gestión sostenible de estos medios, en virtud de sus múltiples efectos positivos: disminución del volumen y de la continuidad de los combustibles, mosaico de hábitats más resilientes en su conjunto, limitación de riesgos y incremento de la resiliencia de los bosques en caso de accidentes sanitarios o climáticos.
Favorecer la transmisión de conocimientos y avances técnicos y hacia actores y públicos no especialistas.
Proyectos relacionados
Hacia una comunidad de montaña transfronteriza resiliente al cambio climático en los Pirineos
Clima, Espacios Naturales y Resilientes, Economía, Población y Territorio, Gobernanza
- 2019
- Economía de montaña, Espacios naturales, Gobernanza, Población y territorio
- Clima, Espacios naturales, Gobernanza, Población y territorio
- 2020 - 2022
- Espacios naturales
- 2016
- Espacios naturales
- 2016
- Espacios naturales
- 2016 - 2019
- Clima, Economía de montaña, Espacios naturales, Gobernanza, Población y territorio
- 2019 - 2022
- Economía de montaña, Espacios naturales
- 2018
- Espacios naturales, Población y territorio
- 2016
- Espacios naturales